Sociedad | Daniel Canela, de 40 años, partió el 12 de enero desde el barrio Oeste y, tras atravesar cinco provincias, arribó este lunes al extremo norte argentino. La travesía la construye día a día, con carpa, libros y el impulso de la gente que lo acompaña en el camino.
Daniel Canela, hijo de Mirta Cáseres y Horacio Canela, es oriundo de Basavilbaso y hace casi un mes decidió convertir en realidad un anhelo que venía madurando desde hacía tiempo: recorrer la Argentina en bicicleta.

El 12 de enero dejó su casa del barrio Oeste, en la zona de San Martín y Uchitel, y comenzó a pedalear rumbo al Norte. Primero fueron pueblos y ciudades cercanas; luego, la ruta lo llevó más lejos.
Atravesó Corrientes, cruzó al Chaco, siguió por Santiago del Estero, pasó por Salta y este lunes llegó a Jujuy, siempre sobre dos ruedas y deteniéndose en cada localidad que encontraba en el camino.
La travesía no tiene un itinerario rígido. El próximo destino se define cuando termina cada jornada. Entre las alternativas aparecen Tucumán, el “Jardín de la República”, o Córdoba, “La Docta”.

Desde Basavilbaso, su tía Lorena lo alienta y acompaña a la distancia, aunque admite que lo extraña.
Chef profesional y jefe de cocina en un restaurante de Concepción del Uruguay, Daniel planificó el viaje con anticipación.
En su bicicleta lleva una mochila con carpa, elementos básicos de cocina, un quemador y varios libros, que lo acompañan en las pausas y le permiten disfrutar de lo que describe como “los mejores paisajes del mundo”.
En cada tramo resalta la hospitalidad de la gente: vecinos que le ofrecieron el patio para armar la carpa, una iglesia que le abrió sus puertas e incluso una comisaría donde pasó la noche —sin estar detenido—, además de agua, comida y palabras de aliento que se repiten en cada pueblo.
Experiencias simples que lo fortalecen y lo animan a seguir adelante. Porque mientras el camino se abre frente a sus ruedas, el basavilbasense continúa “pedaleando sueños”.