Sociedad | En la jornada en que se conmemora la creación del primer cuerpo de Bomberos Voluntarios del país, Basavilbaso rinde homenaje a hombres y mujeres que, con entrega y compromiso, han construido una de las instituciones más respetadas y valoradas por la comunidad.
Cada 2 de junio, Argentina celebra el Día del Bombero Voluntario, una fecha que recuerda la fundación del primer cuerpo de bomberos voluntarios del país, creado hace 142 años en el barrio porteño de La Boca, gracias a la iniciativa del inmigrante italiano Tomás Liberti, su hijo Orestes y un grupo de vecinos comprometidos con el bienestar de su comunidad.
Aquella experiencia nacida en 1884 se transformó con el paso del tiempo en un ejemplo que se multiplicó a lo largo y ancho del territorio nacional, dando origen a cientos de asociaciones integradas por hombres y mujeres que dedican parte de sus vidas al servicio desinteresado de los demás.
Basavilbaso no fue ajena a ese espíritu solidario. La Asociación de Bomberos Voluntarios local nació a comienzos de la década de 1980, impulsada por un grupo de vecinos, muchos de ellos trabajadores ferroviarios, que decidieron capacitarse para brindar respuesta ante emergencias y siniestros que pudieran afectar a la comunidad. La iniciativa tomó forma en 1981, cuando comenzaron los cursos de formación promovidos por Ferrocarriles Argentinos.
El proyecto encontró respaldo institucional en la gestión del entonces intendente Nenso Perotti y, ese mismo año, la entidad obtuvo su personería jurídica mediante la Resolución Nº 173 del 11 de diciembre de 1981. Desde entonces, los Bomberos Voluntarios de Basavilbaso se convirtieron en una pieza fundamental del entramado comunitario, interviniendo en incendios, accidentes, rescates, emergencias climáticas y numerosas situaciones en las que la población necesita una respuesta rápida, profesional y solidaria.
A lo largo de más de cuatro décadas, cientos de vecinos pasaron por las filas de la institución, aportando tiempo, esfuerzo y vocación de servicio. Muchos de ellos dejaron una huella imborrable y son recordados con afecto y respeto por sus compañeros y por toda la comunidad. Nombres como los de "Mataco" Churruarín, Gerardo Giménez, "Carita" Magnin, "Matador" Kinderknecht, Oscar Folck, "Colo" Michel y Jaime Arcusín forman parte de la rica historia de una institución que supo ganarse el reconocimiento de toda la región.
En este nuevo Día del Bombero Voluntario, el homenaje se extiende a quienes actualmente integran el cuerpo activo, la reserva, la comisión directiva y a todos aquellos que colaboran diariamente para sostener una organización que representa valores como la solidaridad, el compromiso, la valentía y el trabajo en equipo. Su presencia permanente, muchas veces silenciosa y siempre generosa, constituye una garantía para la comunidad.
Por eso, en una fecha tan especial, Basavilbaso les expresa su gratitud y reconocimiento a quienes están dispuestos a acudir cuando más se los necesita.
¡Feliz Día del Bombero Voluntario! Gracias por estar siempre al servicio de la comunidad.