Política | La asamblea se realizó el 19 de febrero en el predio ferial de la Cooperativa Ganadera “El Pronunciamiento”, en Colonia 2, donde se aprobó el presupuesto 2025/2026 y se debatieron los cambios dispuestos por Senasa en el esquema de vacunación.
En el predio ferial de la Cooperativa Ganadera “El Pronunciamiento”, en Colonia 2 —en las afueras de Basavilbaso— se realizó el pasado 19 de febrero la asamblea anual de la FUCOFA, donde se definió el presupuesto operativo para los próximos 12 meses y se fijaron los valores de las campañas sanitarias.
El titular de la entidad, Matías Martiarena, explicó que por primera vez se aprobó un único presupuesto anual que contempla las dos campañas de vacunación —la que comenzará el 2 de marzo y la de menores en junio— además del plan de control de garrapata durante todo el año.
“Era muy importante definir en febrero qué va a pasar hasta marzo de 2027”, señaló el dirigente, quien además integra la Federación Agraria Argentina.
Valores aprobados
Durante la asamblea se estableció que la dosis contra la fiebre aftosa tendrá un costo de 3.100 pesos, valor que incluye el plan de garrapata —que representa el 17% del total—, mientras que la dosis de brucelosis quedó fijada en 1.300 pesos.
Debate por cambios en la vacunación
Uno de los puntos centrales del encuentro fue el análisis de las modificaciones dispuestas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria en el esquema de vacunación.
Martiarena advirtió que vacunar únicamente terneros en junio y dejar sin inmunidad a más del 70% de los nacimientos hasta marzo del año siguiente “eleva el riesgo inmunológico” y genera mayores costos operativos, especialmente en los movimientos de hacienda.
“La realidad productiva de Entre Ríos no siempre es igual a la de Buenos Aires, donde fue pensado este esquema”, expresó, aunque aclaró que las resoluciones deben cumplirse, sin dejar de plantear las objeciones técnicas correspondientes.
Avances en el control de garrapata
En relación al combate contra la garrapata, el dirigente destacó el trabajo conjunto entre técnicos y productores. De los 1.200 campos interdictos, más de 420 pasarán a etapa de control, dejando de aplicar tratamientos sistemáticos.
Además, remarcó que gracias a los controles de destino se evitaron más de 130 nuevos focos, una tarea clave para sostener el estatus sanitario provincial y preservar los mercados ganaderos.
“No es un impuesto, es un servicio”
Martiarena subrayó que FUCOFA no es una imposición sino un organismo sanitario administrado por los propios productores, que rinde cuentas sobre el uso de los fondos y trabaja para garantizar la certificación sanitaria.
“La discusión pasó más por lo sanitario que por lo económico. La corresponsabilidad y la participación de los productores es fundamental”, concluyó.