Domingo 28 de Noviembre de 2021, 20:13

La comunidad judía celebra desde este domingo Janucá

Sociedad | "Jánuca simboliza la batalla "de los pocos contra los numerosos"; "de los débiles contra los poderosos; de la eterna lucha del pueblo judío por su fe y por su existencia". La celebración, que comienza al atardecer del 28 de noviembre, se extiende hasta el 6 de diciembre. Cada día se enciende una vela del candelabro.


Hanukkah o Janucá popularmente conocida como la Fiesta de las Luces, tiene como fecha de celebración el 25 del mes judío de Kislev y una duración determinada y calculada de ocho días.

En el calendario gregoriano, es habitual que coincida con el mes de diciembre y este año Janucá comenzó con la primera estrella de este domingo, el último de noviembre, y durará, ocho días, hasta el lunes 6 de diciembre.

Janucá significa inauguración.

La festividad consiste en encender una vela distinta durante ocho noches seguidas, además de la vela más alta, conocida como shamash. Se comienza con la que se encuentra al extremo derecho de la janukiá y, a medida que van pasando los días, se van prendiendo una por una.

En la última noche, se encienden todas las velas, celebrando el milagro de la luz. "Jánuca simboliza la batalla "de los pocos contra los numerosos"; "de los débiles contra los poderosos; de la eterna lucha del pueblo judío por su fe y por su existencia".

A pesar de coincidir en tiempo con la Navidad cristiana, no es la Navidad judía.

En este caso, Hanukkah celebra también un milagro de Dios pero para el pueblo judío, casi dos siglos antes de la primera Navidad.

Tras 40 meses en guerra contra los griegos, superiores en todo a los judíos, estos resistieron el ataque de forma milagrosa. Sería como si Israel, hoy en día, repeliera un ataque de todas las potencias del mundo.

Bien, ellos lo hicieron, aunque perdieron su Templo Sagrado que destruido por completo. No tardaron en volver a levantarlo y abrir sus puertas de nuevo.

Fue un día 25 de Kislev. Pero cuando todo estaba listo para la reapertura y fueron a encender la Menorá, no tenían aceite para ello. Sólo encontraron una pequeña vasija de aceite puro, sellada por el Sumo Sacerdote, a todas luces insuficientes. O quizás no.

La Divina Providencia quiso que habu un milagro y la vasija de aceite ardió durante ocho días, justo lo que se tardaba en producir una nueva tanda de aceite. Por cierto, de oliva.

Desde entonces, la comunidad judía celebra Hanukkah como la Fiesta de las Luminarias. Además, estos ocho días suman a su rezo del Shajarit, unas alabanzas especiales de Halel. Por supuesto, también encienden la januquiá.