Sábado 22 de Agosto, 14:35

Telentoso músico local atesora legado de leyenda de la música

Cultura | En el Día Internacional del Folclore, Héctor Luis López en su programa por FM RIEL, tuvo como invitado al joven acordeonista de Basavilbaso Blas Caballero. Durante la emisión se conoció un mensaje que Raúl Barboza le había enviado el 10 de agosto de 2025, apenas 17 días antes de su fallecimiento.


En el Día Internacional del Folclore, “Folklore con todo”, el programa que conduce Héctor Luis López por FM RIEL, tuvo una celebración especial en el estudio “Néstor Gorge” de la radio de Basavilbaso.

La emisión contó con la presencia del joven acordeonista local Blas Caballero y permitió conocer públicamente un mensaje que Raúl Barboza le había enviado en agosto de 2025, pocos días antes de su fallecimiento.

Raúl Barboza, reconocido mundialmente como uno de los grandes referentes del chamamé y de la música del Litoral, desarrolló una trayectoria de más de siete décadas y fue considerado un verdadero embajador de la música argentina.

En una de sus giras por Brasil, Barboza, a instancias de uno de sus músicos, Benjamín Ciprián conoció el trabajo de Blas Caballero y quedó particularmente sorprendido por sus interpretaciones de algunas de sus obras.

El 10 de agosto de 2025 decidió comunicarse con el joven músico de Basavilbaso para transmitirle, personalmente, su admiración.

“Hola, Blas, soy Raúl Barboza. El motivo de mi llamado es porque me ha llamado mucho la atención tus ejecuciones de algunos de los temas que yo he grabado”, comenzó diciendo el maestro. Pero inmediatamente aclaró que no era solamente la interpretación de sus composiciones lo que había despertado su atención. “Lo que yo admiro es tu digitación y tu destreza y tu manera tan fácil de aprender cosas que no son fáciles de hacer”, expresó.

Barboza, con la humildad que lo caracterizaba, contó que a él también le había llevado mucho tiempo y esfuerzo alcanzar la libertad necesaria para ejecutar aquellas obras. Durante el mensaje, además, habló de la importancia del encuentro entre generaciones y de cómo la música puede convertirse en un puente para transmitir conocimientos y experiencias.

“Para mí, querido, es un placer que chicos jóvenes puedan ocuparse y les pueda gustar lo que yo estoy haciendo”, afirmó Barboza, sorprendido de que jóvenes como Blas encontraran en su música una posibilidad de descubrir nuevos caminos.

El maestro recordó incluso su propia experiencia con Astor Piazzolla, a quien conoció personalmente y de quien recibió consejos durante su estadía en París. “Contá conmigo para lo que yo pueda serte útil”, le dijo a Blas, ofreciéndose a compartir su experiencia. Y agregó una frase que hoy, con el paso del tiempo, adquiere un significado especial: “A mí me hace bien conversar con un joven y a vos te va a hacer bien conversar con un no joven que algunos llaman maestro, que no lo es, pero que puede de alguna manera darte algunas indicaciones”.

Finalmente, Barboza se despidió con un fuerte abrazo y dejó abierta la posibilidad de volver a encontrarse.

 

El mensaje había sido enviado el 10 de agosto de 2025. Apenas 17 días después, el 27 de agosto, Raúl Barboza falleció, dejando una trayectoria inmensa y un legado que continúa atravesando generaciones.

Durante la emisión de “Folklore con todo”, Héctor Luis López reparó precisamente en ese detalle. Barboza había hablado de hacer cosas juntos “mientras la vida nos lo permita”, una expresión que hoy conmueve todavía más.

Al escuchar nuevamente aquellas palabras, Blas Caballero recordó el momento en que recibió el mensaje. Contó que cuando escuchó el audio, enviado por el guitarrista Benjamín Ciprián, quien se encontraba junto a Barboza en aquella gira, rompió en llanto por la emoción y no podía creer lo que estaba escuchando.

Hoy, aquel mensaje representa para el joven acordeonista mucho más que un reconocimiento. Es también una motivación para continuar profundizando en el estilo de Barboza y en la música que tanto admira.

Las palabras de uno de los grandes maestros del chamamé quedaron así como un testimonio que une dos generaciones: la de un músico que dedicó más de setenta años a llevar la música del Litoral por el mundo y la de un joven de Basavilbaso que encontró en ese legado una fuente de inspiración para seguir creciendo.

 

En el Día Internacional del Folclore, el homenaje no fue solamente a una música y a una tradición. También fue a la transmisión de ese legado de generación en generación. Y, en este caso, quedó sellado en la voz de un maestro que supo reconocer, a tiempo, el talento de un joven acordeonista de Basavilbaso.