Domingo 28 de Junio, 17:23

Entrerrianos en el corazón de la fiesta mundialista

Sociedad | Desde Gualeguay, Concepción del Uruguay, Basavilbaso y Paraná hasta Dallas, cientos de kilómetros, ahorros de años y una pasión inquebrantable confluyen en cada partido de la Selección Argentina. Con Lionel Messi como gran imán, miles de hinchas colmaron el AT&T Stadium y sus alrededores para vivir otra jornada inolvidable del Mundial 2026.


No importa cuántos kilómetros haya que recorrer, cuánto cueste una entrada o cuántas horas de viaje demande llegar. Cuando juega Argentina, la pasión vuelve a demostrar que no entiende de fronteras. Este sábado, en Arlington, Texas, el inmenso AT&T Stadium volvió a teñirse de celeste y blanco.

El partido frente a Jordania, por la última fecha del Grupo J del Mundial 2026, fue apenas la excusa para una nueva demostración de amor por la Selección campeona del mundo. Todo fue una verdadera fiesta. Desde muy temprano, las inmediaciones del estadio se poblaron de camisetas argentinas, bombos, banderas y canciones que hicieron sentir a Dallas como si por unas horas se hubiera mudado al corazón del país.

La presencia de Lionel Messi, que ingresó en el segundo tiempo y volvió a convertir un gol de tiro libre, terminó de transformar la jornada en un acontecimiento inolvidable. Pero ver a la Selección ya no es sencillo. Ni barato. La enorme expectativa que genera el equipo de Lionel Scaloni hizo que conseguir una entrada se convirtiera en una misión casi imposible.

Quienes lograron comprar los tickets apenas FIFA habilitó la venta tuvieron la recompensa de estar en las tribunas. Los que llegaron después debieron afrontar precios que en algunos casos superaron ampliamente los mil dólares por una platea.

Muchos otros, simplemente, eligieron vivir la experiencia desde los espacios que la FIFA montó con pantallas gigantes en las inmediaciones del estadio, porque la fiesta también estaba afuera.

Entre los miles de argentinos que llegaron a Texas hubo una fuerte presencia entrerriana. AIM pudo registrar a casi una docena de comprovincianos que hicieron realidad el sueño de asistir a una Copa del Mundo.

Había un par de hinchas de Gualeguay que compraron sus entradas apenas salieron a la venta sin siquiera saber dónde quedaba la sede en la que jugaría Argentina.

También otros dos gualeyos radicados en Córdoba que terminaron pagando más de mil dólares por cada platea con tal de no perderse el partido. 

No faltaron simpatizantes de Concepción del Uruguay y hasta un par de argentinos con raíces en Basavilbaso, felices en el corazón de la fiesta mundialista concretando el sueño de seguir a la Scaloneta.

Entre ellos estaban Estefanía Peltzer y su esposo Gonzalo Corbalán, de Paraná, quienes viven el Mundial como una experiencia difícil de describir con palabras. "Desde temprano nos preparamos con Gonza para cumplir con todas las cábalas y luego marchar a la cancha. La verdad es que queríamos ver a Messi jugar una vez más y nuestra felicidad fue inmensa cuando lo vimos ingresar en el segundo tiempo. Ni te digo cuando metió el gol de tiro libre," contó Estefanía.

Pero el partido fue apenas una parte de la experiencia. "La previa entre Argentina y Jordania nos dejó una de las imágenes más lindas. Hinchas de ambos países compartimos las horas previas en un clima de respeto y camaradería. Fue una muestra de que se puede disfrutar del fútbol y celebrar sin ningún problema," relató.

Las banderas celestes y blancas se mezclaban con los colores jordanos. Había familias enteras, grupos de amigos, turistas y fanáticos de distintas nacionalidades que, incluso, lucían camisetas argentinas. "Después del triunfo nos quedamos un largo rato cantando dentro del estadio y después afuera. Fue disfrute pleno," agregó Gonzalo.

La emoción todavía invade a la pareja. "Para nosotros fue maravilloso vivir esta fiesta deportiva. Ver familias completas, padres, hijos, nietos y abuelos disfrutando juntos. Nunca imaginé tanta gente. Y no sólo argentinos; había personas de muchos países con la camiseta de Argentina. Fue felicidad total. Ojalá podamos volver a festejar otra Copa del Mundo porque tenemos hambre de la cuarta," concluyó Estefanía.

Mientras la Selección continúa firme en la defensa del título conquistado en Qatar, miles de argentinos siguen escribiendo su propia historia en Estados Unidos. Historias de sacrificios, de ahorros durante años, de largas horas de viaje y de sueños cumplidos. Porque cuando juega Argentina, el corazón también viaja. Y en cada tribuna del Mundial, siempre hay un pedacito de Entre Ríos alentando como si estuviera en casa.

Fuente: AIM.