Miércoles 29 de Julio, 20:12

Guillermo Anselmino: un soñador que no deja de crecer

Fútbol | El basavilbasense acaba de obtener la Licencia A/B de Entrenador de Arqueros de ATFA/Conmebol, un nuevo logro que corona años de estudio, esfuerzo y capacitación permanente. Detrás de cada paso hay una historia de perseverancia, vocación y el deseo constante de superarse sin olvidar sus raíces.


Hay personas que encuentran su lugar en el mundo casi sin buscarlo. En el caso de Guillermo Anselmino, el fútbol marcó ese camino desde muy pequeño. Hoy, a los 36 años, acaba de sumar un nuevo e importante logro a su formación profesional al obtener la Licencia A/B de Entrenador de Arqueros de Fútbol de ATFA/Conmebol, un paso más en una carrera construida con sacrificio, estudio y una pasión inquebrantable.

"Guille", como todos lo conocen en Basavilbaso —o simplemente "el Negro" para quienes compartieron con él una cancha o una charla— es hijo de Roberto "Gorgo" Anselmino y Liliana "Lili" Tarabini, una familia muy querida en la ciudad.

Realizó toda su formación escolar en el Instituto Cristo Rey, desde el Jardín de Infantes hasta finalizar el Nivel Secundario en 2007. Pero el estudio nunca fue un objetivo aislado. Mientras trabajaba para sostenerse, continuó capacitándose hasta obtener la Licenciatura en Administración y Gestión de Recursos Humanos en la Universidad de la Marina Mercante y posteriormente una Maestría en Dirección de Recursos Humanos en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales.

Sin embargo, nunca dejó de alimentar el sueño que lo acompañó desde la infancia: el fútbol. Hincha apasionado de Ramsar Juniors y, como él mismo aclara entre sonrisas, "por supuesto de Boquita, porque es el más grande", Guillermo recuerda con humor sus primeros pasos como jugador. "Trataba de hacer lo mejor que podía en la cancha. Probé en todos los puestos, pero donde menos riesgo ofrecía era en el arco, porque además de las piernas tenía las manos... y alguna que otra pelota atajaba", cuenta entre risas.

Aunque nunca abandonó los partidos con amigos, también reconoce con la misma naturalidad que entendió cuál podía ser su verdadero lugar dentro del fútbol. "Yo no me retiré; sigo esperando el llamado del equipo que me necesite", bromea. Pero enseguida agrega que comprendió que quizás no estaba destinado a defender el arco de un equipo de Primera División, aunque sí podía aportar mucho en la formación de quienes sí perseguían ese objetivo. Fue entonces cuando comenzó otra etapa.

Formarse para enseñar

Convencido de que la capacitación permanente era el camino, inició una intensa preparación que no se detuvo hasta hoy. En 2020 obtuvo la Diplomatura en Coaching Deportivo del Instituto River Plate. Al año siguiente completó la Diplomatura en Psicología Deportiva, también en el Instituto River Plate.

Entre 2023 y 2024 se graduó como Director Técnico Licencia C, habilitado para dirigir categorías infantiles, y posteriormente cursó la carrera de Entrenador de Arqueros Licencia B/A en la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA), en Santa Rosa, La Pampa. 

Cuando recibió aquel diploma dejó una frase que resume perfectamente su forma de vivir esta profesión: "Esto no es solo un título; es la culminación de un sueño personal que me acompaña desde que mis manos tocaron por primera vez un par de guantes, parándome bajo los tres palos de una cancha de fútbol en Basavilbaso, en mi querido Ramsar". Y agrega otra definición que refleja su manera de entender el puesto: "la posición de arquero no es una elección; es una vocación. Fui arquero desde niño, toda mi vida, y esa pasión, esa adrenalina solitaria bajo el arco, fue la motivación absoluta que me impulsó a formarme como entrenador". 

Un recorrido que no deja de crecer

La formación fue abriendo puertas. Guillermo comenzó a desempeñarse en distintos clubes del fútbol entrerriano y bonaerense, especializándose en el entrenamiento específico de arqueros y en el trabajo con divisiones formativas. Entre 2022 y 2023 integró el cuerpo técnico de Juventud Urdinarrain, en la Liga Departamental de Gualeguaychú, como ayudante de campo y coach deportivo. 

En 2024 trabajó en CECAP Avellaneda, desarrollando tareas en las inferiores de Argentinos Juniors de Quilmes, además de desempeñarse como director técnico y entrenador de arqueros. Ese mismo año también formó parte del Instituto Di Grazia – Club de Arqueros, donde participó en la formación de entrenadores y futbolistas de distintos niveles.

Durante 2025 continuó sumando experiencia en instituciones de relevancia del fútbol argentino. Trabajó en las divisiones infantiles de All Boys, luego pasó a Excursionistas, donde estuvo al frente de los arqueros juveniles de la Primera B Metropolitana, y posteriormente integró el cuerpo técnico de Leandro N. Alem, desempeñándose como entrenador de arqueros de la Primera División C de AFA.

Un nuevo paso

Hace apenas unas horas, Guillermo volvió a celebrar. La obtención de la Licencia A/B de Entrenador de Arqueros de Fútbol de ATFA/Conmebol representa mucho más que una nueva certificación: es la confirmación de un camino construido con esfuerzo, disciplina y una permanente búsqueda de crecimiento. Porque detrás de cada diploma hay incontables horas de estudio, kilómetros recorridos, sacrificios personales y familiares, pero, sobre todo, una enorme pasión por enseñar.

Guillermo Anselmino es uno de esos ejemplos que Basavilbaso disfruta ver crecer. Un profesional que nunca dejó de prepararse, que honra sus raíces allí donde le toca trabajar y que entiende que el verdadero éxito no llega de un día para otro, sino que se construye con humildad, perseverancia y el deseo permanente de ser un poco mejor cada día.

Y mientras continúa formando arqueros en distintos clubes del país, el sueño que nació una tarde cualquiera bajo los tres palos de una cancha de Basavilbaso sigue más vigente que nunca. Porque para "Guille", el arco nunca fue solamente un puesto dentro del fútbol: fue, y sigue siendo, una verdadera forma de vivir.