Política | El gobierno de Rodrigo Paz asumió funciones el pasado 8 de noviembre enfrenta protestas y mas de medio centenar de cortes y bloqueos en protesta a medidas del gobierno a la que se suma una marcha de seguidores del ex Presidente Evo Morales que exige la renuncia del mandatario el lunes.
La tensión social a raíz de los bloqueos de carreteras, que afectan a varios departamentos del país, generaron consecuencias directas sobre el abastecimiento de productos esenciales.
Las protestas, impulsadas por distintos sectores sociales y sindicales, mantienen interrumpidas rutas estratégicas, especialmente en el departamento de La Paz, aunque también se registran cortes en Oruro, Cochabamba, Beni, Santa Cruz y otras regiones.
Entre los sectores críticos del gobierno que asumió el año pasado está la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz “Tupac Katari” exigen la renuncia de Paz, al considerar que no ha resuelto los conflictos nacionales, mediante protestas y bloqueos de carreteras.
A esto se suma una marcha de seguidores del ex presidente Evo Morales que avanza hacia la sede de Gobierno con la intención de exigir la renuncia del mandatario el lunes.
La situación provocó largas filas en estaciones de servicio, dificultades para el transporte de alimentos y demoras en la distribución de medicamentos y oxígeno medicinal.
En algunas ciudades comenzaron a advertirse faltantes y aumentos de precios. Ante este escenario, el Gobierno boliviano puso en marcha un operativo conjunto entre la Policía y las Fuerzas Armadas para despejar los caminos y garantizar el ingreso de suministros básicos.
El operativo, denominado “Corredor Humanitario”, busca restablecer la circulación y evitar un agravamiento de la crisis. La Administradora Boliviana de Carreteras reportó en los últimos días entre 25 y 30 puntos de bloqueo en la red vial nacional, aunque la cifra varía constantemente según el avance de las negociaciones y los operativos de despeje.
La crisis también despertó preocupación en la comunidad internacional. Varios países de América Latina expresaron su inquietud por la situación humanitaria y exhortaron a los distintos actores políticos y sociales a resolver sus diferencias mediante el diálogo y el respeto al orden democrático.
Mientras continúan las negociaciones, miles de transportistas y pasajeros permanecen varados en las rutas, y el país sigue atento a una resolución que permita normalizar la circulación y el abastecimiento.