Domingo 5 de Julio, 11:34

Miles de trabajadores perdieron su empleo en fábrica de automóviles

Economía | Unos 3.000 empleados perdieron sus puestos de trabajo y las autoridades analizan transformar un complejo industrial de la compañía que cierra en un centro de producción para la industria de la defensa.


La industria automotriz europea atraviesa uno de los procesos de transformación más profundos de las últimas décadas.

Uno de sus casos más emblemáticos fue el cierre definitivo de la planta que Audi tenía en Forest, en las afueras de Bruselas. Tras casi veinte años de actividad, la fábrica cesó su producción el 28 de febrero de 2025, dejando sin empleo a unos 3.000 trabajadores.

Durante su funcionamiento, el establecimiento produjo más de ocho millones de vehículos y fue uno de los principales complejos industriales de Bélgica dentro del esquema productivo del Volkswagen Group. Sin embargo, la caída sostenida de la demanda y los elevados costos de operación hicieron inviable su continuidad.

La crisis comenzó a profundizarse durante 2024, cuando la producción se redujo considerablemente, y la empresa eliminó entre 1.500 y 2.000 puestos de trabajo. Paralelamente, buscó inversores que permitieran mantener activa la planta, aunque ninguna de las propuestas prosperó.

El proceso de cierre estuvo acompañado por un fuerte conflicto con los sindicatos. Las negociaciones por las indemnizaciones se extendieron durante semanas y, en uno de los momentos de mayor tensión, trabajadores retuvieron las llaves de cientos de vehículos recién fabricados como medida de protesta para reclamar mejores compensaciones económicas.

Finalmente, ambas partes alcanzaron un acuerdo que permitió concluir el proceso, aunque el malestar entre los empleados persistió.

Uno de los factores determinantes para el cierre fue el desplome de las ventas del Audi Q8 e-tron, el único modelo que se fabricaba en Forest. Durante 2024, sus ventas cayeron alrededor de un 60%, provocando una fuerte reducción del nivel de producción y dejando de ser rentable mantener operativa una planta de esas dimensiones. A ello se sumaron problemas estructurales, como elevados costos logísticos y limitaciones para ampliar las instalaciones.

Una reconversión inesperada

Cuando todo indicaba que el predio permanecería inactivo, surgió una propuesta que abrió un nuevo escenario. El Ministro de Defensa de Bélgica, Theo Francken, planteó la posibilidad de reconvertir la ex planta automotriz en un centro de fabricación de equipamiento militar.

Esta iniciativa está en línea con el incremento de las inversiones en defensa que impulsan varios países europeos tras la guerra en Ucrania.

La propuesta apunta a aprovechar la infraestructura existente y la experiencia de los trabajadores especializados para generar nuevos empleos, aunque especialistas advierten que la transformación requerirá importantes inversiones, nuevas líneas de producción y una profunda adaptación tecnológica.

De concretarse, la histórica fábrica de Audi pasaría de producir vehículos eléctricos de alta gama a convertirse en una planta vinculada a la industria de la defensa, reflejando el cambio de prioridades que atraviesa actualmente Europa.

Fuente: A24.