Sociedad | El actor estadounidense Robert Duvall falleció a los 95 años, según confirmó su esposa, Luciana Duvall, a través de un mensaje en redes sociales. “Bob falleció en paz en su hogar, rodeado de amor y consuelo. Para el mundo, fue un actor ganador del Oscar. Para mí, lo era todo”, expresó.
Con más de seis décadas de trayectoria, Duvall fue una de las figuras más influyentes del cine norteamericano, dueño de una presencia escénica inconfundible y de interpretaciones que marcaron generaciones.
Una carrera atravesada por clásicos Duvall alcanzó notoriedad internacional con su papel de Tom Hagen en "El padrino", dirigida por Francis Ford Coppola.
Su interpretación del abogado y consejero de la familia Corleone lo consolidó como uno de los actores más sólidos de Hollywood.
Años más tarde, volvió a trabajar con Coppola en "Apocalypse Now", donde dio vida al teniente coronel Bill Kilgore. Su célebre frase sobre “el olor del napalm por la mañana” quedó grabada en la historia del cine.
Sin embargo, su carrera había comenzado mucho antes. En 1962 se destacó como Boo Radley en "Matar a un ruiseñor", adaptación de la novela de Harper Lee. Ese papel marcó el inicio de una filmografía que superó el medio centenar de títulos.
A lo largo de su carrera, Duvall recibió múltiples nominaciones al Oscar y se alzó con la estatuilla a Mejor Actor por "Tender Mercies" en 1983. También fue distinguido con premios Emmy y Globos de Oro, consolidando un recorrido artístico que combinó cine, televisión y teatro.
Su estilo interpretativo, caracterizado por la sobriedad, la intensidad contenida y una construcción minuciosa de personajes, lo convirtió en referente para varias generaciones de actores.
La noticia de su fallecimiento generó una inmediata repercusión en la industria cinematográfica y entre sus seguidores, que lo despidieron como uno de los últimos grandes exponentes de una era dorada del cine estadounidense.