Sociedad | El megacohete despegó este viernes desde Texas en una prueba histórica de SpaceX, la compañía de Elon Musk. Cómo fue el lanzamiento del cohete.
La misión marcó el regreso del programa espacial de Elon Musk tras siete meses de revisiones.
El vuelo de prueba busca avanzar en el desarrollo de un sistema reutilizable clave para futuras misiones a la Luna y Marte.
El Starship V3, el cohete más grande y potente jamás construido, despegó este viernes desde Texas en un nuevo vuelo de prueba de SpaceX, marcando el regreso del programa espacial liderado por Elon Musk luego de siete meses de revisiones y varios intentos fallidos.
El lanzamiento se realizó desde la base Starbase, ubicada en el sur del estado de Texas, después de que el intento programado para el jueves debiera ser cancelado debido a un inconveniente técnico detectado en la torre de lanzamiento.
Con sus 124 metros de altura, el Starship V3 volvió a colocar a SpaceX en el centro de la carrera espacial privada. El sistema está integrado por la nave superior Starship, el propulsor Super Heavy y los motores reutilizables Raptor.
Durante esta misión, el Super Heavy impulsó el despegue de la nave, aunque la compañía decidió no intentar su recuperación. Tras separarse del Starship, el propulsor cayó de manera controlada en aguas del golfo de México.
La prueba contempla un vuelo suborbital de aproximadamente 65 minutos y tiene como principales objetivos el despliegue de satélites simulados, ensayos con versiones modificadas del sistema Starlink, el análisis del comportamiento del escudo térmico durante el reingreso atmosférico y la validación de sistemas de maniobra y reutilización.
Si el cronograma técnico se desarrolla según lo previsto, la nave concluirá su recorrido con un amerizaje controlado en el océano Índico. El lanzamiento se produce en un momento clave para SpaceX.
La empresa presentó recientemente la documentación necesaria para avanzar con su salida a bolsa en Estados Unidos, una operación que podría convertirse en una de las más relevantes del sector tecnológico.
Además, el desarrollo del Starship resulta fundamental para la expansión de Starlink, el servicio de internet satelital de la compañía. Gracias a su gran capacidad de carga, la nave permitirá transportar un mayor número de satélites por misión y mejorar la cobertura global del sistema.
SpaceX busca construir un vehículo totalmente reutilizable con capacidad para transportar hasta 100 toneladas métricas a la órbita terrestre, reduciendo significativamente los costos de acceso al espacio y acelerando el desarrollo de futuras misiones.
El proyecto también ocupa un lugar central en los planes de exploración lunar de Estados Unidos. La NASA seleccionó a SpaceX para desarrollar el módulo de alunizaje del programa Artemis, cuyo objetivo es llevar nuevamente astronautas a la Luna antes de 2028.
Por esa razón, el desempeño del Starship V3 es seguido con atención tanto por la NASA como por otras agencias espaciales y competidores internacionales. La misión también busca dejar atrás una serie de explosiones y contratiempos registrados durante las pruebas realizadas a comienzos de 2025.
Aunque en esta oportunidad no transporta astronautas ni carga comercial, el vuelo representa un paso decisivo para el futuro de los viajes espaciales de SpaceX y para la aspiración de Elon Musk de concretar misiones tripuladas a la Luna y, posteriormente, a Marte.