Política y Economía | La multinacional estadounidense, única productora local de negro de humo, anunció el cierre definitivo de su establecimiento en Buenos Aires. La decisión generó preocupación en el sindicato y en la industria del caucho.
La empresa estadounidense Cabot Argentina comunicó el cierre definitivo de su planta industrial ubicada sobre la avenida Larrabure, en la ciudad de Campana, poniendo fin a más de 60 años de actividad en el país.
La medida implica el inicio del desmantelamiento de las instalaciones y tendrá un fuerte impacto laboral.
En forma directa, 90 trabajadores perderán sus empleos, mientras que otros 60 puestos indirectos vinculados a servicios de vigilancia, comedor, lavadero y mantenimiento también se verán afectados. En total, son 150 las fuentes de trabajo comprometidas.
Cabot era la única empresa que producía en la Argentina negro de humo, un insumo esencial para la industria del caucho y la fabricación de neumáticos, piezas técnicas, artículos industriales y otros productos.
La decisión encendió una inmediata señal de alarma en el sector. La Federación Argentina de la Industria del Caucho (FAIC) expresó su “profunda preocupación” y advirtió que el cierre no constituye un hecho aislado, sino una situación que puede afectar a toda la cadena productiva.
“La salida de un actor relevante del mercado local impacta no solo en los trabajadores directamente afectados y en la comunidad de Campana, sino también en el conjunto de empresas de la industria argentina del caucho, muchas de ellas pymes que dependen de proveedores críticos, abastecimiento confiable y previsibilidad para sostener el empleo”, señalaron desde la entidad.
Desde el sector remarcaron que la falta de producción local de este insumo estratégico podría generar mayores costos, dificultades de abastecimiento y complicaciones para numerosas empresas nacionales vinculadas a la industria del caucho.