Viernes 20 de Marzo, 11:50

Comenzó el otoño!

Sociedad | El otoño comenzó oficialmente en el hemisferio Sur el 20 de marzo de 2026 a las 11:46 (hora argentina), marcando la transición del verano con el equinoccio, según el Servicio de Hidrografía Naval. Esta estación trae días más cortos, temperaturas en descenso y hojas cambiantes.


De acuerdo al Servicio de Hidrografía Naval (SHN), el equinoccio de otoño en 2026 se produjo a las 11:46, según la Hora Oficial Argentina (HOA). Este fenómeno astronómico marcará el final del verano en nuestro país y en todo el hemisferio Sur.

La nueva estación se extenderá hasta el 21 de junio, día en el que está previsto el inicio del invierno. 

Durante el año se registran dos equinoccios: el de otoño y el de primavera. Ambos señalan el comienzo de estas estaciones, aunque de manera opuesta en cada hemisferio. Mientras que en el hemisferio Norte en marzo se inicia la primavera, en el Sur comienza el otoño.

En tanto, en septiembre ocurre el proceso inverso: primavera en el Sur y otoño en el Norte.

El término “equinoccio” proviene del latín y significa “noche igual”. Se trata del momento en el que el Sol se ubica directamente sobre el ecuador terrestre, generando que el día y la noche tengan prácticamente la misma duración en todo el planeta.

Este fenómeno provoca que la línea que divide la zona iluminada de la oscura —conocida como terminador— atraviese los polos Norte y Sur.

Como consecuencia, durante ese día, todos los puntos de la Tierra reciben la misma cantidad de horas de luz y de sombra.

Esto ocurre dos veces al año: al inicio del otoño y de la primavera.

Equinoccio y solsticio: ¿en qué se diferencian?

El equinoccio y el solsticio son eventos astronómicos distintos que también marcan cambios de estación. La diferencia principal está en la posición del Sol respecto al ecuador y en la duración del día y la noche.

En el caso del equinoccio, el Sol se ubica sobre el ecuador, lo que genera jornadas con aproximadamente 12 horas de luz y 12 de oscuridad en todo el mundo. Este fenómeno tiene lugar en marzo y en septiembre.

Por otro lado, el solsticio marca la llegada del verano y del invierno. En este caso, el Sol alcanza su máxima distancia del ecuador: hacia el Norte en junio y hacia el Sur en diciembre.

Esto da lugar al día más largo o más corto del año, dependiendo del hemisferio, y explica por qué los días son más extensos en verano y más breves en invierno.