Domingo 3 de Mayo, 10:49

Durante el feriado los turistas gastaron $ 235 mil millones

Economía | El feriado por el Día del Trabajador dejó un balance moderado para el sector turístico nacional. Hubo menos viajeros, estadías breves y un consumo más austero. En Entre Ríos la actividad fue baja y heterogénea, aunque algunos eventos puntuales lograron sostener el flujo de visitantes.


El fin de semana largo por el Día del Trabajador dejó señales de desaceleración en la actividad turística a nivel nacional, con un escenario marcado por menos desplazamientos, estadías más cortas y un gasto real en retroceso, en comparación con años anteriores.

Predominaron las escapadas de cercanía y los viajes breves, en un contexto donde, si bien hubo una importante cantidad de eventos distribuidos en distintos puntos del país que ayudaron a traccionar movimiento, no alcanzaron para dinamizar plenamente a un segmento turístico que continúa condicionado por la situación económica y la pérdida de poder adquisitivo.

De acuerdo al relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante este cuarto fin de semana largo del año se movilizaron 1.066.464 turistas en todo el territorio nacional, generando un impacto económico directo estimado en 235.008 millones de pesos.

Ese movimiento estuvo vinculado principalmente a consumos básicos como alimentos, bebidas, alojamiento, transporte y algunos gastos recreativos puntuales, aunque con una distribución mucho más contenida y selectiva que en temporadas anteriores.

En la comparación interanual, la cantidad de viajeros cayó un 8 por ciento respecto de 2025, aunque desde CAME señalaron que el año pasado el feriado había tenido cuatro días, factor que incidió claramente en la decisión de viajar.

No obstante, frente al mismo feriado de 2023 —que también fue de tres días— el número de turistas mostró un crecimiento del 16 por ciento, lo que permite relativizar parcialmente la baja.

Otro dato que confirma la cautela del consumidor fue el gasto promedio diario por turista, que se ubicó en 110.181 pesos, reflejando una caída real del 1,6 por ciento respecto del año anterior. A su vez, la estadía promedio fue de apenas dos noches, es decir un 25,9 por ciento menos que en 2025, mientras que el gasto total real del fin de semana resultó 32,9 por ciento inferior.

Desde el sector remarcaron que la principal característica del feriado fue la fuerte segmentación territorial de la demanda, ya que el movimiento no se distribuyó de manera uniforme sino que se concentró en destinos que ofrecieron eventos convocantes, propuestas diferenciales o atractivos turísticos ya consolidados.

Entre las plazas tradicionales volvieron a destacarse la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Bariloche y Puerto Iguazú, aunque con niveles de ocupación más moderados que en otros fines de semana largos.

También sobresalieron algunos destinos movilizados por eventos específicos, como Goya con la Fiesta Nacional del Surubí, La Cumbre con el Desafío Río Pinto, Yerba Buena en Tucumán y Concordia, en Entre Ríos, impulsada por una nueva fecha del TC2000. 

En el caso entrerriano, el balance fue de actividad baja y comportamiento heterogéneo, con predominio de consultas sobre reservas efectivas y una fuerte presencia de excursionistas o visitantes de muy corta permanencia. La cercanía con Semana Santa, la situación económica general y la propia configuración del feriado limitaron la concreción de viajes más prolongados dentro de la provincia.

La excepción más visible fue Concordia, donde el automovilismo nacional generó niveles de ocupación prácticamente completos, sobre todo en alojamientos cercanos al autódromo. Fuera de ese punto, la actividad turística provincial logró sostenerse a partir de una agenda distribuida en distintas localidades con propuestas culturales, deportivas, gastronómicas y de naturaleza.

Se destacaron: el Rally Entrerriano en Crespo, el Campeonato Entrerriano de Karting en La Paz, ferias de emprendedores en San José y Villa Elisa, y la continuidad del movimiento termal en Chajarí y Federación. También hubo actividades de turismo activo y recreación como cicloturismo en Rosario del Tala, trekking en Colón y observación de aves en Concepción del Uruguay.

En Paraná se sumaron recorridos guiados, propuestas gastronómicas y actividades culturales, mientras que Gualeguaychú volvió a mostrar uno de los desempeños más sólidos con reservas superiores al 70 por ciento.

Colón, en cambio, trabajó con una ocupación promedio del 45 por ciento, aunque hoteles y apart alcanzaron niveles cercanos al 60 por ciento.

Como dato destacado dentro de un panorama general moderado, el turismo termal volvió a sostenerse como el principal producto del otoño entrerriano, especialmente en establecimientos preparados para contingentes y escapadas de bienestar.

Así, el feriado largo dejó una conclusión clara para el sector: hubo movimiento, pero lejos del impulso que históricamente generaban estas fechas, con un turista mucho más prudente, viajes cortos y decisiones de consumo cada vez más ajustadas.