Economía | El acuerdo de swap con China había sido renovado en 2023 y representa una herramienta estratégica para el nivel de reservas del Banco Central de la República Argentina.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, confirmó que el Gobierno argentino mantiene negociaciones con China para renovar el swap de monedas que vence a fines de julio, en una señal considerada clave para fortalecer las reservas internacionales y sostener la estabilidad financiera.
“Estamos hablando con ellos para extenderlo. No hay planes para eliminarlo”, afirmó Bausili durante una conferencia de prensa junto al vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning.
El acuerdo de swap con China había sido renovado en 2023 y representa una herramienta estratégica para el nivel de reservas del Banco Central de la República Argentina, en medio del proceso de estabilización económica impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
Durante la presentación, Bausili rechazó las versiones sobre un posible atraso cambiario y sostuvo que las proyecciones privadas anticipan exportaciones récord por u$s96.000 millones en 2025.
Además, aseguró que el Banco Central observa un crecimiento sostenido de las cantidades exportadas mes a mes, lo que contribuiría a reforzar la oferta de divisas.
En relación con las posibles tensiones cambiarias derivadas del desarme del carry trade, el titular del BCRA relativizó el impacto de los capitales especulativos externos.
Según detalló, las estimaciones oficiales calculan que estos fondos representan entre u$s2.000 millones y u$s2.500 millones, un volumen considerado marginal para la estabilidad del mercado cambiario. Otro de los ejes abordados fue la situación financiera y el comportamiento de las tasas de interés.
Bausili aseguró que “quedó atrás la volatilidad de la tasa de interés”, en referencia a la fuerte suba registrada durante la segunda mitad de 2024. Sobre la mora bancaria, consideró que el impacto es “marginal” y remarcó que el sistema financiero argentino mantiene niveles de capitalización que triplican los estándares internacionales de Basilea.
Además, descartó eventuales rescates estatales para asistir al sector financiero y sostuvo que los bancos cuentan con solidez suficiente para absorber el deterioro crediticio.
La posible renovación del swap con China es observada por el mercado como un factor central para reforzar las reservas del Banco Central en un contexto de apertura gradual del mercado cambiario y necesidad de acumulación de divisas.
El acuerdo permite al país acceder a yuanes que pueden contabilizarse dentro de las reservas internacionales y utilizarse para operaciones financieras y comerciales, especialmente en el intercambio bilateral con China.
La continuidad del swap también aparece como una señal de respaldo financiero externo en momentos en que el Gobierno busca consolidar la desaceleración de la inflación y estabilizar el frente cambiario.