Lunes 13 de Abril, 06:55

El BCRA eliminó una penalización al crédito para productores con acopio de grano

Economía | La medida deja sin efecto el recargo de capital que encarecía los préstamos; la decisión formaliza una exigencia que ya había perdido vigencia en la práctica.


El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso eliminar, a partir de hoy, una exigencia adicional de capital que encarecía el crédito destinado a grandes productores agropecuarios.

La medida deja sin efecto una penalización, establecida en el gobierno de Alberto Fernández, que obligaba a las entidades financieras a multiplicar por cuatro el riesgo de esas financiaciones cuando los clientes mantenían acopio de granos.

La decisión fue formalizada a través de la Comunicación “A” 8418, en la que la autoridad monetaria establece “dejar sin efecto las disposiciones que refieren a la mayor exigencia de capital mínimo por riesgo de crédito sobre las financiaciones a clientes con actividad agrícola no MiPyME que mantienen acopios de su producción superiores al 5% de su capacidad de cosecha anual”.

La normativa implicaba que los bancos debían aplicar un factor de multiplicación de 4 sobre el capital exigido para este tipo de préstamos. En la práctica, esto encarecía el acceso al financiamiento para grandes productores que retenían parte de su cosecha, ya que elevaba el costo del crédito o directamente restringía su disponibilidad.

La exigencia adicional ya había perdido vigencia en los hechos, ya que el BCRA no la había renovado, por lo que los productores podían acceder al crédito sin las restricciones previas, según aclararon en el sector de la producción. En este marco, la Comunicación “A” 8418 viene a formalizar su eliminación definitiva dentro del esquema normativo.

“Había quedado pendiente y ahora se pudo dar de baja,” aclararon fuentes consultadas.

La regulación alcanzaba a productores no considerados MiPyME que mantuvieran acopio de granos por encima del 5% de su capacidad anual de cosecha. Según el texto ordenado de la normativa, esta penalización venía aplicándose sobre financiaciones otorgadas desde mayo de 2020 y se mantuvo vigente —con distintos alcances— hasta abril de 2026.

La eliminación de este requisito del BCRA apunta a facilitar el acceso al crédito en el sector agropecuario y, al mismo tiempo, quitar distorsiones que podían influir sobre las decisiones comerciales de los productores, particularmente en lo referido a la venta o retención de granos.

La normativa establecía que la penalización sobre el crédito a grandes productores agropecuarios con acopio de granos comenzó a regir para financiaciones otorgadas desde el 18 de mayo de 2020 hasta el 31 de octubre de 2024, y luego fue actualizada para continuar aplicándose —ya específicamente sobre créditos en pesos— desde el 1° de noviembre de 2024 hasta el 10 de abril de 2026. A partir de esta fecha, el BCRA dispuso su eliminación definitiva.

La exigencia que ahora se elimina obligaba a los productores a vender sus granos en lugar de recurrir al financiamiento bancario. Es decir, funcionaba como un mecanismo indirecto para incentivar la comercialización.

Por otra parte, se agregó que la formalización de la eliminación de la mencionada comunicación desmantela un sistema de castigos financieros, eliminando definitivamente el recargo de capital para los productores con acopio de granos, y sepultando una herramienta de presión que distorsionó el mercado crediticio durante años.

“El primer gran paso de la desregulación se dio el año pasado, cuando el BCRA eliminó la prohibición que impedía a los bancos otorgar financiamiento en condiciones normales a productores que conservaran más del 5% de su cosecha. Aquella medida permitió que el productor volviera a ser sujeto de crédito sin ser forzado a liquidar su stock de manera compulsiva,” dijo. Lo que restaba era la penalización indirecta.

“Aunque el productor ya podía pedir prestado, la normativa obligaba a los bancos a cuadruplicar el riesgo de esas operaciones. Esto encarecía la tasa de interés ya que el banco debía inmovilizar más recursos propios para prestar el mismo peso. Su eliminación es la culminación de un giro de 180 grados en la política monetaria respecto al campo, mantenerla en el esquema normativo era dejar una puerta abierta a la discrecionalidad futura. Es un triunfo del federalismo productivo, el sector agropecuario recupera la previsibilidad necesaria para encarar las próximas campañas sin el peso de una mochila regulatoria arbitraria,” cerró.

Fuente: La Nación.