Sociedad | A casi medio siglo de su desaparición, los restos de Ramiro Sergio Bustillo Rubio, un mendocino secuestrado durante la última dictadura cívico-militar, fueron identificados entre los cuerpos hallados en una fosa vinculada al excentro clandestino de detención La Perla, en la provincia de Córdoba.
Bustillo Rubio tenía 27 años cuando fue desaparecido el 18 de octubre de 1977.
Era oriundo de San Rafael, Mendoza, estudiaba cuarto año de Ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba, trabajaba como obrero y militaba en el Partido Comunista de Argentina bajo el seudónimo “Antonio”. 
Según se reconstruyó en las investigaciones, el joven fue secuestrado en la vía pública en Córdoba y trasladado primero al Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2), y luego al centro clandestino La Perla, uno de los principales sitios de tortura y exterminio durante el terrorismo de Estado. 
Al momento de su desaparición estaba casado con Alicia Noemí De Leonardi y tenía un hijo pequeño. Su esposa además estaba embarazada, por lo que Bustillo nunca llegó a conocer a su segunda hija, Eliana. 
La identificación de sus restos se produjo tras el hallazgo de doce cuerpos en una fosa ubicada en terrenos de la guarnición militar de La Calera, cerca de Córdoba, descubierto en septiembre de 2025.
El trabajo de identificación fue realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense, que durante años llevó adelante excavaciones y análisis genéticos para determinar la identidad de las víctimas. 
Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados años después en la sentencia de la megacausa La Perla-La Ribera-D2, dictada en agosto de 2016. 
La confirmación de su identidad fue difundida públicamente por organismos de derechos humanos, entre ellos H.I.J.O.S., que celebraron el avance en la reconstrucción de la memoria y la búsqueda de justicia para las víctimas del terrorismo de Estado. 
El hallazgo representa un nuevo paso en el proceso de identificación de personas detenidas-desaparecidas durante la última dictadura en Argentina, y permite a la familia de Bustillo Rubio conocer finalmente el destino de su ser querido después de casi 50 años de incertidumbre.