Judiciales | El Segundo Circuito de Apelaciones de Nueva York dictó una resolución que paraliza temporalmente el avance del juicio por la expropiación de YPF.
La medida suspende todas las apelaciones en curso y cancela la audiencia prevista para este jueves, congelando así la orden de la jueza Loretta Preska que obligaba a la Argentina a entregar acciones de la petrolera como garantía.
Esta decisión busca ordenar el proceso judicial tras el fallo de marzo que revocó la condena de US$ 16.100 millones, evitando que se ejecuten trámites que podrían volverse abstractos si la sentencia de alzada queda firme.
Los Jueces Denny Chin y Beth Robinson determinaron que la jueza de primera instancia aplicó incorrectamente el derecho argentino, concluyendo que los estatutos de la empresa no generan obligaciones bilaterales que permitan demandas de daños en tribunales de Estados Unidos.
Si bien el Tribunal reconoció que el Estado argentino incumplió normativas societarias, aclaró que el remedio legal pretendido por los demandantes no tiene sustento jurídico bajo la ley aplicable. Esta resolución impactó directamente en la cotización de Burford Capital en Wall Street y Londres, ya que el fondo de inversión aspiraba a cobrar el 70% de la indemnización millonaria.
A pesar del alivio procesal para la Argentina, el litigio aún no ha concluido de forma definitiva. Los fondos demandantes disponen de dos vías legales para intentar revertir el fallo: solicitar una revisión “en banc” (con la totalidad de los jueces del Segundo Circuito) o presentar un recurso de certiorari ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
No obstante, especialistas advierten que las probabilidades de éxito en estas instancias son reducidas. Por el momento, el congelamiento de las apelaciones impide cualquier ejecución inmediata sobre los activos de YPF, otorgando al país un respiro estratégico mientras se agotan los plazos de impugnación.