Economía | Los primeros números de 2026 muestran una retracción marcada en la traslación de terneros hacia corrales y un menor volumen de hacienda remitido a frigoríficos, reflejando un inicio de año con menor dinámica en el campo ganadero argentino.
El mercado ganadero argentino comenzó el 2026 con señales de desaceleración que preocupan a productores y analistas. Según datos recogidos por Rosgan, en base a los Documentos de Tránsito Electrónico (DT-e) del SENASA, durante enero se trasladaron 346.426 terneros y terneras con destino a cría e invernada. Esto representa una baja del 48% respecto a diciembre y del 43% frente a enero de 2025.
Este retroceso en el movimiento de terneros no solo se refleja en los corrales, sino también en la cadena de suministro hacia los frigoríficos. En enero pasado, las remisiones de hacienda bovina a plantas de faena totalizaron 1.005.146 cabezas, un 14% menos que el año anterior. Entre las categorías con mayores descensos se encuentran: novillos (-16%), novillitos (-13,6%) y vaquillonas (-12%), lo que se interpreta como una menor disponibilidad general de animales para faena.
La caída en la actividad mensual también se percibe al comparar con diciembre de 2025, donde los envíos a faena resultaron un 8,6% más bajos, pese a que ese mes suele estar atravesado por paradas técnicas y feriados que reducen la actividad normal. En cuanto a los corrales de engorde, el stock informado al iniciar febrero alcanzó 1.810.533 cabezas, un 2,3% menos que en enero, aunque con niveles aún superiores a los registrados en el mismo período del año pasado.
Durante enero, ingresaron a los feedlots 324.986 animales, un 25% menos que en diciembre, mientras que los egresos sumaron 326.668 cabezas, indicando una menor llegada de terneros para engorde.
Los datos del inicio de año sugieren un comienzo de ciclo con menor flujo ganadero y cierta reticencia en la salida de terneros desde campos de cría hacia corrales o faena. Analistas del sector evalúan si estas cifras responden a efectos coyunturales —como demoras administrativas tras cambios en sistemas de trazabilidad— o si anticipan una nueva dinámica productiva para la ganadería argentina.
En cualquier caso, el comportamiento de los movimientos de hacienda y la oferta de animales para faena serán indicadores clave para seguir de cerca en los próximos meses, en un contexto de precios firmes pero menor actividad de traslados.