Sociedad | Miles de seguidores de todo el país comenzaron a llegar desde las primeras horas de este domingo al Parque Domínico para darle el último adiós al histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La despedida pública se transformó en una verdadera peregrinación de fanáticos.
La despedida pública de Carlos "Indio" Solari convocó este domingo a una multitud de seguidores que llegaron desde distintos puntos de la Argentina hasta el Parque Domínico, en Avellaneda, para rendir homenaje a una de las figuras más influyentes de la historia del rock nacional.
Desde las primeras horas de la mañana comenzaron a formarse largas filas de fanáticos en las inmediaciones del predio donde se desarrolla el velatorio abierto al público.
Banderas, camisetas, cánticos y muestras de profundo afecto acompañaron una jornada marcada por la emoción y el recuerdo de quien fue la voz de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y, posteriormente, de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
La familia del músico dispuso que el último adiós se realizara en el Parque Domínico para permitir que seguidores de distintos puntos del país pudieran participar de la despedida. En un mensaje difundido a través de los canales oficiales del artista se pidió que la jornada transcurra con respeto y en un clima de recogimiento, honrando la memoria del cantante.
Ante la magnitud de la convocatoria, las autoridades montaron un importante operativo de seguridad, asistencia sanitaria e hidratación. Además, se dispusieron accesos específicos para ordenar el ingreso al predio y garantizar el desarrollo normal de la ceremonia.
La muerte del Indio Solari, ocurrida el pasado viernes a los 77 años tras sufrir un accidente cerebrovascular hemorrágico, generó una profunda conmoción en el mundo de la música y la cultura argentina.
Durante décadas, construyó un fenómeno artístico y social único, convirtiéndose en un referente para varias generaciones de seguidores que encontraron en sus canciones una forma de identidad y pertenencia.
La figura del Indio vuelve a demostrar la dimensión de un artista que trascendió la música para convertirse en un verdadero fenómeno popular de alcance nacional. Mientras miles de personas continúan llegando a Avellaneda para despedirlo, su legado sigue vivo.