Economía | La petrolera estatal avanzó en acuerdos con socios extranjeros para desarrollar el proyecto Argentina LNG. La obra demandará una inversión superior a los 25.000 millones de dólares y apunta a posicionar al país como exportador global de gas.
La empresa estatal YPF anunció avances concretos en la construcción del que será el gasoducto más grande de la Argentina, en el marco del proyecto denominado Argentina LNG, que contará con la participación de socios internacionales y una inversión histórica en infraestructura energética.
El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, confirmó que ya se firmaron acuerdos preliminares con la firma italiana ENI y con XRG, el brazo inversor de la petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos (ADNOC).
El objetivo es alcanzar la decisión final de inversión antes de fin de año y comenzar posteriormente con las obras. Según lo informado, el desarrollo integral del proyecto contempla la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas —el mayor diámetro instalado en el país—, además de oleoductos, poliductos, plantas de procesamiento de gas y unidades de producción de gas natural licuado (LNG).
En términos de empleo, se estima que la obra podría generar alrededor de 50.000 puestos de trabajo entre la etapa de construcción y operación, lo que representaría un fuerte impulso para el sector energético y para las economías regionales vinculadas al proyecto.
La inversión prevista rondaría entre 15.000 y 16.000 millones de dólares en infraestructura, a lo que se sumarían aproximadamente 10.000 millones adicionales destinados al desarrollo de nuevos pozos gasíferos.
En paralelo, las proyecciones oficiales indican que el proyecto podría generar exportaciones por 10.000 millones de dólares anuales durante los próximos veinte años.
El eje estratégico del emprendimiento estará vinculado al desarrollo del gas de Vaca Muerta y a su salida por la provincia de Río Negro, donde se instalarían parte de las instalaciones clave para la licuefacción y exportación del recurso.
Desde YPF remarcan que el objetivo es posicionar a la Argentina como un actor relevante en el mercado mundial de gas natural licuado, diversificando destinos y consolidando una nueva etapa de expansión energética con participación de capital internacional.
De concretarse en los plazos previstos, el gasoducto marcaría un hito en la infraestructura energética nacional y abriría una nueva etapa en la capacidad exportadora del país.